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Qué es la logística alimentaria

Llevar un alimento de un punto a otro solo es una pequeña parte de la logística alimentaria. Cuando vamos a comprar comida no solemos ser conscientes de lo que es necesario para hacer posible que la fruta, verdura, carne o pescado frescos estén en el supermercado, la tienda o el mercado en perfecto estado. Detrás, hay todo un proceso, la logística alimentaria. En este artículo explicaremos en qué consiste y cuáles son los puntos clave para asegurar una buena práctica en este ámbito. 

La logística alimentaria tiene como objetivo satisfacer la demanda en varios sentidos: conseguir el producto adecuado —no solo el tipo, sino también la cantidad— , transportarlo en el tiempo establecido al sitio correcto y garantizar la máxima calidad. Todo ello, debe hacerse de la forma más eficiente y sostenible posible. Así pues, las empresas dedicadas a la logística alimentaria deben ser capaces de asegurar que hay disponibilidad de producto en los puntos de venta, pero también deben mantener la calidad en todo momento. Esto es posible gracias a la experiencia y profesionalidad, que permiten acumular información sobre estos procesos y analizar los datos para mejorar cada vez más.

Uno de los elementos más importantes de la logística alimentaria en la actualidad es la tecnología. En Carbó Collbatallé estamos constantemente informados sobre las novedades tecnológicas más relevantes del sector y las introducimos en nuestros procesos para mejorar el transporte de productos refrigerados y congelados siempre que es posible. Es por esta razón que renovamos los camiones cada tres años por otros que incluyen las últimas tecnologías. 

La trazabilidad es otra de las claves de la logística alimentaria y de especial importancia para nuestra empresa. En este campo, la tecnología también es un aliado imprescindible. Las herramientas de software nos permiten controlar de manera personalizada cada una de las unidades logísticas en las que trabajamos. Conocer en todo momento dónde se encuentran las mercancías es necesario para garantizar la máxima calidad de los productos y el cumplimiento de los compromisos alcanzados con nuestros clientes. 

La cadena del frío en el centro   

Pero si hay un imprescindible en la logística alimentaria es la cadena del frío. Tanto los almacenes como los camiones intervienen en este punto, así como el tratamiento de la mercancía por parte de los profesionales. El primer paso para mantener la cadena del frío durante todo el proceso logístico de alimentos refrigerados o congelados es conocer cuáles son las condiciones adecuadas para transportar cada tipo de producto. Y es que la temperatura y humedad requeridas cambian drásticamente en función del alimento. 

Además, la tecnología entra otra vez en escena: contar con un almacén y con vehículos perfectamente acondicionados es fundamental. Todo ello contribuirá a mantener intacta la calidad de los alimentos, pero también a garantizar las condiciones higiénicas y sanitarias necesarias. En Carbó Collbatallé contamos con unas instalaciones y unos camiones idóneos para ofrecer la máxima calidad en una logística 360º. 

Finalmente, una correcta gestión de rutas y mercancías diferenciará a una logística alimentaria eficiente y sostenible de otra que no lo es tanto como sería posible. Evitar viajes con el camión vacío es una de las premisas más claras en este ámbito, junto con la planificación avanzada y la toma de decisiones en tiempo real. Todo ello, contribuye a reducir costes y, lo que es más importante, a disminuir el desperdicio alimentario durante la logística.

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